¿Qué sería de la famosa dieta mediterránea que el mundo nos envidia sin el aceite de oliva?
Oro puro que da a los platos ese sabor tan rico y especial. Y qué decir de lo saludable que resulta para nuestro organismo: contiene vitamina E y grasas monoinsaturadas (previene la oxidación del colesterol malo), polifenoles (antioxidante, previene el envejecimiento celular), rebaja los niveles de glucemia, ayuda a endurecer los huesos, evita la sobreabundancia de colesterol, reduce el riesgo de la aparición de úlceras gástricas.